La presidenta del bloque libertario del Senado, Patricia Bullrich, logró uno de los objetivos que tenía para la sesión de este jueves: aprobar la prórroga por cinco años al juez Víctor Pesino su permanencia en la Sala VIII de la Cámara Nacional del Trabajo. Lo hizo porque ya sabía que no tenía los votos para el proyecto que prevé permitir sin ningún control la venta de terrenos a extranjeros. Pero sobre todo lo hizo porque el próximo 27 de julio, Pesino cumple los 75 años y necesitaba que los senadores le aprobaran su continuidad en esa cámara del fuero laboral. Con 35 votos afirmativos, y 32 negativos, el juez obtuvo su premio, no solo por dejar sin efecto la medida cautelar que mantenía suspendida la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, sino también por determinar la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el desplazamiento de su secretario general Abel Furlán y de toda la conducción nacional del sindicato. En una votación ajustada, fue rechazado por todo el peronismo y los bloques provinciales.