Javier Milei está envalentonado. En los últimos dos meses, nombró un centenar de jueces, fiscales y defensores. Ese envión le hace posar ahora la mira en los tribunales de Comodoro Py, donde hay expedientes –como el de la estafa alrededor de $LIBRA– que lo tienen como protagonista. El Gobierno reconoce que tiene como “prioridad absoluta” el recambio de la Cámara Federal y coquetea con reducir Casación y el número de juzgados de primera instancia, lo que generaría una concentración de mucho poder en pocas manos.