Trump criticó la enorme camioneta eléctrica de Elon Musk, describiéndola como una pieza de acero desproporcionada que pesa más de tres toneladas y cuyo costo resulta inalcanzable para la mayoría.

El magnate tecnológico presentó su último modelo, una SUV de estilo futurista que recuerda a las máquinas de ciencia ficción, pero la reacción del expresidente fue de rechazo, señalando que su masa de 3.100 kilos la convierte en un auténtico misil sobre ruedas.

Además, la cifra de venta propuesta supera los límites del mercado convencional, lo que generó aún más críticas y dudas sobre la viabilidad del proyecto entre los potenciales compradores.