Antes de saber el resultado de la final, que fue la justa derrota contra España, ya sabía todo lo que quería decir en estas líneas. Porque obviamente no son sobre fútbol, sino sobre lo que Messi significa en el marco de este país ardido y traicionado por su gobierno y gran parte de sus dirigentes. Sobre lo que vino a ofrecer esta Selección de jugadores surgidos de clubes de barrio, ahora que los barrios andan hundidos en el despojo y el desprecio.