Las pequeñas y medianas empresas de la provincia de Buenos Aires y los grandes grupos productores de aceites entran en conflicto por una normativa que podría redefinir su participación en el sector de los biocombustibles.
Los gremios de pymes argumentan que la nueva regulación favorecerá a las grandes aceiteras, limitando su capacidad de competir en la producción de biodiesel y otros combustibles alternativos. Por su parte, los conglomerados industriales sostienen que la medida busca estandarizar la calidad del producto y garantizar la seguridad del suministro.
El debate se intensifica mientras el gobierno provincial evalúa la propuesta, que podría entrar en vigor a finales del año. Ambas partes han anunciado que presentarán sus posiciones ante la autoridad reguladora en los próximos días, anticipando una posible revisión legislativa que impactará el mercado regional de biocombustibles.



