Las ventas minoristas pymes volvieron a marcar un retroceso intermensual en junio y acumulan una caída del 2,5 por ciento en lo que va del año. Entre los rubros más golpeados figuran consumos básicos como Alimentos y Bebidas, que se desplomó 2,8 por ciento en los primeros seis meses de 2026. El peso de las tarifas – que aumentaron muy por encima de la inflación- y de la contracción salarial -que, al revés, fue por atrás del índice de precios- complican y limitan el poder de compra de las familias, obligadas a modificar sus tendencias de consumo. Así, crece el número de personas que arreglan o mandan a remendar lo usado y de otras que optan por importar productos subsidiados desde países asiáticos a un precio irrisorio para la producción nacional. Todos pierden: la población no puede comprar, los comercios no venden, las fábricas tienen menos demanda, la rentabilidad no llega y el bienestar tampoco. Los datos se desprenden del último informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).