Una tragedia cruzó las vidas de Ernesto Samper e Iván Cepeda. El 9 de agosto de 1994, dos días después de que Samper asumiera la presidencia de Colombia, fue asesinado el senador Manuel Cepeda, de la Unión Patriótica. Su hijo Iván, quien iba a la universidad a dictar clases, se topó con el auto baleado; se bajó del colectivo en el que viajaba y, en medio del llanto, exigió ante las cámaras que no quedara impune ese crimen político.



