“Hasta mi mamá me pidió que eche a (Jorge) Almirón. Es una decisión largamente pensada y no encuentro argumentos para que se tenga que ir”, asumió ayer Gonzalo Belloso. El anuncio de la continuidad del entrenador -contra todos las especulaciones nacidas del mismo club- se hizo después de analizar el contexto con sus miembros de Comisión Directiva. El presidente encontró resistencia en todos para despedir al técnico, ante el reclamo de los hinchas. “Los hinchas dictaminaron que se tiene que ir. Pero yo siempre hablé de que Central iba a ser un club serio y que no abandona los procesos”, subrayó el presidente canaya. La vicepresidenta Carolina Cristinziano fue la principal impulsora de la idea de sostener al entrenador. Su salida, además, ameritaba un desembolso de dinero, entre rescisión y nueva contratación, que la tesorería no estaba dispuesta a afrontar. “En octubre hay elecciones, podrán elegir otro modelo”, desafío Belloso.


