El 21 de abril de 2002 Francia fue noticia y sacudió a Europa entera. Jean-Marie Le Pen, figura emblemática de la ultraderecha de ese país, había obtenido casi cinco millones de votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y pasaba a disputar el balotaje. El entonces presidente en ejercicio lo derrotaría dos semanas después, en una victoria que se vivió como alivio generalizado para una república que hasta ese entonces valoraba al establishment político democrático. Dos décadas después, y tras varias experiencias radicalizadas en el viejo continente, el politólogo y analista argentino Franco Delle Donne eligió ese punto de partida para escribir Epidemia ultra. Del fascismo europeo a Silicon Valley: anatomía de un fenómeno que está conquistando el mundo (Ediciones Península). Si una fuerza anclada en el fascismo de posguerra podía conseguir esa adhesión en pleno occidente, algo estaba pasando con las promesas de las democracias liberales, pensó. Y entonces se puso a investigar.



