La creadora muestra una muestra que combina esculturas de caños de transporte de petróleo, dibujos, videos y una instalación que destruye muros, buscando despertar la imaginación y abrir nuevas posibilidades.

En la exposición, la artista ha transformado tuberías destinadas al transporte de crudo en piezas escultóricas, acompañadas de obras gráficas y audiovisuales que complementan la propuesta.

Una de las piezas centrales consiste en una instalación que derriba paredes, simbolizando el colapso como herramienta para invitar al espectador a imaginar futuros alternativos y replantear el destino de la civilización.