
Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 para derrocar a Sadam Husein. Se retiraron en 2011, pero, tres años más tarde, regresaron para combatir al Estado Islámico
El Ejército estadounidense anunció este miércoles que completó la retirada de todas las tropas de Irak. Estados Unidos pone fin a una misión de 12 años para combatir al grupo Estado Islámico. Las últimas tropas abandonaron una base aérea en el norte de Irak en virtud de un acuerdo entre Bagdad y Washington.
La retirada, acordada hace dos años, se produce en el contexto de la guerra de Estados Unidos en Irán, que en ocasiones también se extendió a Irak, con milicias apoyadas por Irán que atacaron tropas estadounidenses, al tiempo que Estados Unidos lanzó ataques contra los bastiones de dichos grupos.
Bagdad, por su parte, presenta el fin de la misión estadounidense como una señal de la creciente soberanía del país.
La retirada también fue celebrada por los grupos respaldados por Irán, pero suscita inquietud entre otros iraquíes, especialmente en la región kurda, donde muchos temen un resurgimiento del Estado Islámico, así como más ataques por parte de grupos vinculados a Irán, posiblemente envalentonados por la salida de las fuerzas estadounidenses, informa AP.
Mientras tanto, surgen interrogantes sobre el futuro de las milicias iraquíes, a las que el Gobierno de Bagdad intentó desarmar, sin mucho éxito hasta ahora.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó en Truth Social: “Hoy me complace anunciar que las últimas fuerzas estadounidenses están abandonando Irak. Ha sido un largo camino, marcado por decisiones muy desacertadas que nos llevaron a meternos en este atolladero en primer lugar, pero pronto todo eso formará parte de la historia. Este es un gran día para Estados Unidos y, lo que es más importante, nos marchamos dejando a Irak con un nuevo y maravilloso primer ministro, Ali al-Zaidi, a quien apoyé desde el principio y respaldé plenamente”.
“A diferencia de Afganistán, donde se abandonó gran parte del equipamiento militar y todo lo demás, y donde yacen 13 soldados muertos y muchos otros gravemente heridos, esta retirada ordenada de las fuerzas de la coalición y del equipamiento de la base aérea de Erbil marca el final de una expedición al infierno que ha resultado muy costosa”, afirmó Trump.
Una nueva etapa en Irak
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, aseguró en un comunicado que las tropas y el equipamiento estadounidense habían completado una “salida ordenada” de la base aérea de Irbil, en la región kurda semiautónoma del norte de Irak.
“Este hito refleja el éxito de una campaña de 12 años que derrotó al ISIS como amenaza militar organizada en Irak y en toda la región”, ha afirmado: “También marca la transición de una misión de coalición en tiempos de guerra a un esfuerzo de seguridad liderado por Irak y respaldado por una relación bilateral de seguridad más normal”.
Parnell agregó que el ejército estadounidense “seguirá proporcionando formación específica y apoyo en materia de inteligencia a nuestros socios iraquíes”.
El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, presidió la ceremonia de traspaso y describió la retirada estadounidense como el comienzo de una “nueva fase, definida por la soberanía de Irak, la solidez de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas, la unidad en la toma de decisiones y las alianzas equilibradas con sus amigos”.
Ali al-Zaidi señaló que las fuerzas de seguridad iraquíes continuarán la lucha contra el Estado Islámico y que el Gobierno se asegurará de que los grupos no estatales ya no posean armas.
Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 bajo el mandato de George Bush hijo, con el objetivo de derrocar a Sadam Husein y con información falsa sobre armas de destrucción masiva. El 16 de marzo de ese año, la llamada Cumbre de las Azores –por el nombre de las islas de Portugal donde se realizó–, terminó de darle el empujón a la invasión. Allí estuvieron que Bush junto con el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente español, José María Aznar, . Las tropas se retiraron en 2011, pero, tres años más tarde, regresaron para liderar una misión contra el Estado Islámico, que se había apoderado de amplias franjas de Irak.Una vez que el grupo quedó diezmado, Washington y Bagdad acordaron en 2024 poner fin a la misión.
Blair, Bush y Aznar en la reunión de las Azores que desembocó en la invasión de Irak de 2003.
Las tropas estadounidenses se retiraron de las bases en la mayoría de las zonas de Irak el año pasado, pero mantuvieron una pequeña presencia de cientos de soldados en la región kurda semiautónoma del norte.
Las bases de esa zona han sido objeto de ataques regulares desde que EE.UU. e Israel iniciaron su guerra contra Irán el 28 de febrero. Las milicias iraquíes respaldadas por Irán también se han coordinado con los rebeldes hutíes de Yemen para atacar a Arabia Saudí.
El futuro de las milicias
El Gobierno iraquí vinculó la fecha límite del 30 de septiembre para la retirada estadounidense con el desarme de los grupos armados. No obstante, los grupos más poderosos cercanos a Irán han rechazado esa posibilidad o han impuesto condiciones para el desarme que el Gobierno difícilmente podría cumplir.
Desde entonces, Al-Zaidi ha retrasado la fecha límite. A principios de este mes declaró a The New York Times que el plazo para el desarme de las milicias se ha aplazado hasta junio de 2027.
El Ministerio de Peshmerga del Gobierno regional kurdo ha afirmado que la región kurda había sufrido más de 1.000 ataques con drones y misiles balísticos durante el reciente conflicto de Estados Unidos en Irán.
“La salida de Estados Unidos de la región del Kurdistán en estas complejas circunstancias regionales, sin que se haya proporcionado un sistema de defensa, es motivo de preocupación”, señalaba el comunicado.
Por su parte, los grupos aliados de Irán en Irak han celebrado la retirada estadounidense, informa AP.
“La expulsión de las fuerzas de ocupación, derrotadas, del territorio iraquí es el comienzo de la plena soberanía”, ha declarado Abu Mujahid al-Assaf, un responsable de seguridad de la poderosa milicia Kataib Hezbolá, en un comunicado, quien ha añadido una advertencia dirigida a al-Zaidi y a su Gobierno para que no lleven a cabo los planes estadounidenses, amenazando con que “cualquier Gobierno que no trabaje en beneficio del pueblo será derrocado por todos los medios”.



