Activistas medioambientales y veteranos de la guerra solicitan que se detengan tanto la construcción como la financiación del proyecto petrolero liderado por la empresa Sea Lion, mientras el gobierno argentino parece no intervenir.
Los grupos ecologistas, acompañados por antiguos combatientes, han alzado la voz contra la iniciativa de extracción de hidrocarburos que involucra a compañías británicas e israelíes, argumentando que el desarrollo amenaza la biodiversidad de las islas y vulnera los derechos soberanos del país.
Según los manifestantes, la firma Sea Lion avanza con la obra pese a la falta de autorización oficial, y el Estado nacional no ha tomado medidas para bloquear el financiamiento ni las actividades en curso, lo que genera críticas por parte de la opinión pública y organismos internacionales.



