El cantante británico volvió a territorio argentino y, tras llegar al hotel, interpretó varios de sus clásicos frente a los seguidores, además de disculparse por la demora en su llegada.
Robbie Williams aterrizó en la capital sudamericana y, sin esperar a la sala de prensa, se dirigió a la zona de acceso del hotel donde se alojaba. Allí, rodeado de fanáticos, tomó el micrófono y repitió algunos de sus temas más recordados, generando un ambiente festivo en plena calle.
Durante el improvisado concierto, el artista aprovechó para pedir perdón a sus seguidores por el tiempo de espera que hubo antes de su aparición, asegurando que su intención era compartir un momento cercano y espontáneo con el público argentino.



