El fenómeno de contratar aficionados del club Boca Juniors para trabajos temporales en la campiña de Irlanda ha tomado fuerza, convirtiéndose en una tendencia del mercado local.

En los últimos meses, agricultores y pequeños empresarios de la zona rural irlandesa han empezado a ofrecer empleos temporales a seguidores del fútbol argentino, especialmente a los que provienen de la Bombonera. La idea, según los propios organizadores, es aprovechar la energía y la camaradería de los hinchas para tareas agrícolas y de temporada, mientras los aficionados buscan ingresos extra fuera de la temporada futbolística.

Los intermediarios locales describen la contratación de estos simpatizantes como una respuesta natural a la demanda de mano de obra flexible. Para los hinchas, el acuerdo representa una oportunidad de combinar su pasión por el deporte con la posibilidad de trabajar en un entorno distinto, mientras que para los empleadores se trata de una solución económica y de corto plazo que se ajusta a los ciclos de cosecha.