El Ejecutivo francés culpó a la ultraizquierda de los destrozos ocurridos el fin de semana y presentó un paquete de apoyo económico para los negocios perjudicados, con créditos sin intereses de hasta 50.000 euros y prórroga en el pago de impuestos.
Las autoridades señalaron que la violencia protagonizada por grupos de extrema izquierda provocó importantes daños en comercios y edificios públicos, por lo que se comprometieron a reforzar la presencia policial en la próxima concentración para evitar nuevos incidentes.
Entre las medidas anunciadas, el Estado ofrecerá préstamos sin intereses de hasta cincuenta mil euros a los establecimientos afectados y permitirá diferir el vencimiento de sus obligaciones tributarias, con el objetivo de mitigar el impacto económico de los actos vandálicos.



