Son las 2 de la tarde y Georgina Orellano sale de la sede del Ministerio Público Fiscal y se abraza a sus compañeras. Pasó la noche en el calabozo junto a Estrella Sanmapiña —que aún se encuentra detenida— y a Victoria Arriendo, tras ser arrestadas en la noche del miércoles después de manifestarse en un pedido de justicia por la muerte de una de sus compañeras en un hotel del barrio de Constitución.



