La ejecución de la obra de reconstrucción y remodelación de Bv. Seguí, entre Oroño y Av. San Martín ya genera efectos no deseados en vecinos y comerciantes de la zona. Casos de inseguridad, imposibilidad de ingreso vehicular a cocheras privadas, caída significativa en los niveles de venta y hasta cierre de comercios. En este marco y, teniendo en cuenta que la obra que se inicio en febrero pasado tiene un plazo previsto de ejecución de 365 días corridos, la concejala Fernanda Gigliani pidió que la Municipalidad de Rosario evalúe alternativas para la ejecución de la obra pública sin alterar significativamente la vida cotidiana de quienes allí habitan y trabajan.