El proyecto de Defensa de la Soberanía genera controversia dentro del oficialismo, provocando disputas entre sus integrantes y cuestionamientos sobre su impacto en la libertad de expresión.
Los socios del bloque oficialista no logran ponerse de acuerdo sobre el contenido del proyecto, lo que ha encendido una disputa interna que involucra al dirigente Martín Menem. Las divergencias giran en torno a la redacción y alcance de las medidas propuestas.
El Consejo de Seguridad Nacional ha sido señalado como uno de los principales focos de crítica, al considerarse que sus disposiciones podrían limitar la libertad de expresión. Organizaciones y analistas advierten que el texto, tal como está planteado, podría afectar derechos fundamentales y generar un clima de censura.



