El Ejecutivo anunció la reorganización del Registro Nacional de Armas, definiendo nuevos objetivos, asignando autoridades responsables y aprobando una estructura renovada, según lo publicado en el Boletín Oficial.
Con la publicación oficial, se establecen metas claras para el registro, orientadas a mejorar la supervisión y el seguimiento de los armamentos en el país. La normativa detalla los propósitos que deben cumplir las entidades involucradas, buscando una mayor eficiencia y transparencia.
Asimismo, se designan los organismos y funcionarios que asumirán la dirección del proceso, garantizando una coordinación más estrecha entre los diferentes niveles de gobierno. La nueva arquitectura institucional contempla divisiones específicas para la gestión de licencias, inspecciones y sanciones, con el fin de reforzar el control sobre la tenencia y el uso de armas.

