Los pilotos del avión que se precipitó en Palm Beach anunciaron una emergencia tras detectar hielo acumulado durante una tormenta, y sus comunicaciones revelan los momentos críticos antes del accidente.
Durante el vuelo, la tripulación informó al control de tráfico aéreo que el avión había acumulado una significativa capa de hielo, lo que provocó una pérdida de rendimiento y la activación del protocolo de emergencia.
Los intercambios entre los pilotos y la torre mostraron la creciente preocupación por la situación, describiendo la dificultad para mantener la altitud y la estabilidad, y culminaron con la declaración de emergencia antes del trágico descenso.



