Un avión privado que partió del aeropuerto de Austin‑Bergstrom, Texas, con destino a las Bahamas se precipitó este domingo en el condado de Palm Beach, Florida, provocando la muerte de las nueve personas que transportaba.
El siniestro ocurrió poco después del despegue, cuando la aeronave perdió el control y se estrelló en territorio floridano. Las autoridades locales confirmaron que no hubo sobrevivientes entre los ocupantes.
Según los informes preliminares, el vuelo había sido programado para cruzar el Golfo de México y llegar a las islas caribeñas, pero la causa del accidente aún está bajo investigación por parte de la Oficina de Seguridad del Transporte y los cuerpos de policía de Palm Beach.



