Milagro Sala cumple una década de reclusión bajo arresto domiciliario en La Plata, tras una condena total de 15 años, tras ser trasladada por razones de salud.

Desde hace diez años, la dirigente social se encuentra privada de su libertad, aunque no en un penal tradicional, sino bajo vigilancia en su domicilio, según lo autorizado por la justicia de la provincia de Buenos Aires.

La sentencia que la mantiene bajo este régimen asciende a quince años de prisión, pero la normativa sanitaria le permitió ser trasladada a la ciudad de La Plata para recibir la atención médica requerida.