La semana pasada, la Cámara de Diputados rechazó un proyecto que levantó cierta polémica en la Legislatura. La iniciativa proponía autorizar al Tribunal de Cuentas a constituir un fideicomiso para la creación de viviendas destinada a los trabajadores del propio organismo, que se integraría con un aporte obligatorio de su salario mensual, pero compensados con las contribuciones patronales que realiza el gobierno provincial por cada empleado. El diputado provincial Fabián Palo Oliver definió al mecanismo como “una obra de ingeniería” que traslada el costo al Tesoro provincial porque “lo que se aporta por una ventanilla lo devuelve el Estado por otra”. El legislador del Frente Amplio por de la Soberanía (FAS), estimó una erogación cercana a los 5.000 millones de pesos anuales y advirtió un conflicto de intereses en el tribunal que preside Oscar Biagioni, sobre quien ya impulsó un pedido de juicio político por su vinculación en una causa de defraudación al Estado. La iniciativa no tuvo acuerdos en la comisión de Vivienda y la decisión es archivarlo, aunque no descartan que pueda volver a presentarse con modificaciones.



