Entre el 25 de mayo y el 5 de julio, el Aeropuerto Internacional de Rosario recibió 34 vuelos no programados que debieron modificar su planificación como consecuencia del cierre temporal del Aeropuerto Internacional de Ezeiza por condiciones meteorológicas adversas. Entre esas operaciones se destacan dos aeronaves Boeing 747 de fuselaje ancho (Wide Body), una de ellas un carguero de la compañía Atlas Air, lo que -destacaron las autoridades provinciales- evidencia la capacidad técnica, la infraestructura disponible y la preparación operativa del aeropuerto para asistir aeronaves de gran porte. “Que Rosario sea elegido una y otra vez como aeropuerto alternativo no es casualidad. Es el resultado de una decisión política”, expresó el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini.