“Que la inocencia te valga”, podría haber pensado el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, cuando el Congreso aprobó la Ley de Inocencia Fiscal. La norma, impulsada por la Casa Rosada, terminó ofreciéndole un beneficio concreto: la posibilidad de adherir al Régimen Simplificado de Ganancias y poder evadir una serie de controles patrimoniales que, al parecer, incomodaban al mundo libertario. El caso de Vázquez es paradigmático, pero no el único. Integra una extensa lista de funcionarios que se incorporaron al nuevo esquema tributario. En los primeros lugares aparecen el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, quienes realizaron el trámite en medio de las denuncias judiciales por presunto enriquecimiento ilícito. La decisión de Adorni expuso a otros miembros del oficialismo: desde el ministro Federico Sturzenegger hasta el exdiputado José Luis Espert y el realizador audiovisual de la Casa Rosada, Santiago Oría.



