La renuncia de Santiago Peña ha sacudido el proyecto económico favorecido por el presidente argentino Javier Milei, generando incertidumbre en el sector financiero.
El abrupto abandono del cargo por parte de Peña, quien ocupaba una posición clave en la administración, pone en entredicho la estrategia de liberalización que Milei ha promovido, creando dudas sobre la continuidad de las reformas anunciadas.
Analistas señalan que esta salida inesperada podría afectar la confianza de inversionistas y de los propios ahorristas, que ya se encuentran preocupados por la reciente crisis de Ueno Bank y las investigaciones penales que involucran al mandatario paraguayo en un posible vínculo con la entidad.



