Se anticipa una caída de aproximadamente 6 millones de toneladas en la producción global de cebada para la campaña 2026/27, mientras que en Argentina se espera una cosecha entre 4,5 y 5 millones de toneladas, reflejando un recorte en la zona sembrada.
Los analistas advierten que la disminución de la oferta mundial provendrá principalmente de Europa, donde factores climáticos y económicos generan una notable preocupación en el sector.
En el caso argentino, las proyecciones indican una reducción de la superficie dedicada al cultivo, lo que limitará la producción a un rango de 4,5 a 5 millones de toneladas, cifras que se alejan de los niveles anteriores.



