El Ejecutivo promulgó, mediante decreto en el Boletín Oficial, la inclusión de la ludopatía dentro del marco de políticas sanitarias, al mismo tiempo que redefinió las atribuciones relacionadas con alimentos y productos domésticos.
Con la publicación del acto normativo, la ludopatía pasa a considerarse una cuestión de salud pública, lo que permitirá diseñar estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento más coordinadas a nivel nacional.
Paralelamente, el mismo decreto modificó la distribución de competencias entre organismos estatales en lo que respecta a la regulación de alimentos y artículos de uso cotidiano, buscando una mayor coherencia y eficacia en la gestión de estos sectores.



