En julio la inflación mayorista se ubicó en 0,8%, reflejando una ralentización impulsada por la caída de los precios del crudo y del gas natural.
El descenso de estos combustibles contrarrestó el fuerte repunte que habían experimentado meses atrás, cuando la escalada del conflicto en Oriente Medio había encarecido notablemente los insumos energéticos.
El presidente Javier Milei interpretó el dato como la evidencia de que la inflación se ha reducido a cero a mediados del año, tal como había anunciado en sus pronósticos. Por su parte, el índice que registra la variación de los costos de la construcción mostró un aumento del 2,1%, según los datos publicados por el INDEC.



