Un grupo de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires diseñó y construyó un auto de carrera que representó al país en un concurso organizado por la Sociedad de Ingenieros Automotrices.
Los alumnos, pese a la falta de apoyo estatal, lograron desarrollar el vehículo desde su concepción hasta su fabricación, demostrando la capacidad técnica y el entusiasmo de la comunidad universitaria.
El certamen, fundado por el icónico Henry Ford, reunió a equipos de distintas regiones y sirvió como plataforma para mostrar la innovación y el talento argentino en el sector automotriz.



