Tras los últimos bombardeos estadounidenses que causaron 18 fallecidos y 68 heridos en territorio iraní, Irán lanzó ofensivas contra instalaciones estadounidenses en la región y anunció la posibilidad de una táctica renovada.
En reacción a los ataques aéreos realizados por Estados Unidos, las fuerzas iraníes alcanzaron varias bases militares estadounidenses situadas en el Oriente Próximo, dejando un saldo de muertos y heridos que ha generado una escalada de tensiones en la zona.
El mandatario estadounidense, Donald Trump, ha sugerido renombrar el estrecho de Ormuz como “estrecho de Trump”, medida que ha sido recibida con críticas y es percibida como una provocación adicional en medio del conflicto.



