El mandatario argentino, Javier Milei, experimentó un recibimiento frío por parte del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y no consiguió una cita con el monarca, mientras que solo algunos dirigentes de la extrema derecha lo saludaron sin gran efusión.
Durante su visita a Madrid, Milei fue recibido por Sánchez en un encuentro breve y protocolario que careció de calidez, lo que dejó al visitante claramente apartado de los círculos de poder locales. Tras la reunión, el presidente argentino intentó concertar una audiencia con el rey Felipe VI, pero sus gestiones resultaron infructuosas y tuvo que abandonar la capital sin lograr el objetivo.
En el marco de su visita, los únicos políticos que le ofrecieron un saludo fueron figuras vinculadas a la ultraderecha, aunque incluso ellos mantuvieron una actitud contenida y sin los habituales gestos de apoyo exuberante.



