Karina asume la dirección del peronismo mientras el presidente se mantiene recluido en su residencia de Olivos, y tres figuras externas aparecen en la escena política.

Con el presidente alejado de la vida pública, Karina tomó las riendas del movimiento peronista, consolidando su posición de liderazgo. En paralelo, el partido se reorganizó y surgieron tres candidatos externos que buscan influir en la agenda.

Lamelas lanzó una advertencia a quienes desobedecen las normas en Vaca Muerta y a los infractores en general, señalando la necesidad de respetar los lineamientos establecidos.