
La secretaria general de la Presidencia participó de una ronda de negocios del RIGI junto a Luis Caputo y Diego Santilli. Elogió a los mandatarios provinciales que acompañan el régimen de inversiones y volvió a tomar la palabra en público, en medio de una creciente exposición política.
Karina Milei volvió a tomar el micrófono este jueves. Esta vez lo hizo en Rosario, frente a una platea de gobernadores, empresarios y funcionarios nacionales, en una nueva demostración del protagonismo público que empezó a asumir en las últimas semanas. La secretaria general de la Presidencia desembarcó en Santa Fe junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para participar de la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La excusa fue económica, pero la fotografía tuvo también una dimensión política: la hermana del Presidente compartió escenario con varios de los mandatarios provinciales cuyos votos necesita la Casa Rosada para avanzar con su agenda legislativa.
El anfitrión fue el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, que recibió a la comitiva nacional en La Fluvial de Rosario, donde se congregaron representantes de grandes proyectos de minería, energía e infraestructura y cientos de pequeñas y medianas empresas de todo el país. Entre los gobernadores presentes estuvieron Martín Llaryora, de Córdoba; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Alberto Weretilneck, de Río Negro; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Marcelo Orrego, de San Juan; Carlos Sadir, de Jujuy; y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos.
Karina Milei en la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
La presencia de Karina no pasó inadvertida. Acostumbrada a ejercer su poder lejos de las cámaras, la funcionaria volvió a pronunciar un discurso público, algo que hasta hace poco constituía una excepción dentro de su actividad oficial. La semana pasada había hablado en Villa Devoto durante el anuncio del traslado de presos de la histórica cárcel del barrio a Marcos Paz. Ahora eligió un auditorio empresarial para defender una de las principales apuestas económicas de su hermano y, de paso, reivindicar su propio papel en el desarrollo del sector minero.
La presentación tuvo incluso una cuota de humor. Santilli la había bautizado minutos antes como “la madrina de la minería”, un apodo que la propia Karina recogió al comenzar su intervención. “Desde el primer día de nuestra gestión vengo acompañando de cerca al sector minero, participando de ferias internacionales, rondas de negocios y encuentros con inversores alrededor del mundo”, afirmó Karina. Y explicó las razones de ese involucramiento: “Estoy convencida de que la minería va a ser uno de los sectores con mayor prosperidad y crecimiento en la Argentina”.
La funcionaria aprovechó también para agradecer a los gobernadores que acompañaron la implementación del RIGI en sus respectivas provincias. Luego hizo un reconocimiento especial a los mandatarios que adhirieron al régimen, al señalar que en sus distritos existen proyectos de inversión que, según sostuvo, permitirán transformar las economías regionales y sus matrices productivas.
Luis Caputo, Diego Santilli y Maximiliano Pullaro encabezaron la primera ronda de negocios del RIGI.
El mensaje no fue menor en términos políticos. La Casa Rosada necesita mantener abiertos los canales de negociación con las provincias para conseguir respaldo parlamentario a sus principales iniciativas, entre ellas el Presupuesto 2027 y la reforma electoral. En ese escenario, el RIGI se convirtió también en un punto de encuentro entre el Gobierno nacional y administraciones provinciales que, aun manteniendo diferencias con Milei, buscan atraer capitales y generar actividad económica en sus territorios.
Karina eligió concentrarse en los beneficios que, según la administración libertaria, puede generar la vinculación entre las grandes inversiones y las empresas locales. “Tenemos acá más de 2.000 empresas PyMEs que se están conectando con grandes empresas mineras, que se han adherido al RIGI”, destacó. Y, luego de felicitar al equipo económico y mencionar especialmente a Caputo, al secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, y al secretario de Energía y Minería, Daniel González, definió la jornada con una expresión poco habitual en sus intervenciones: “Esta jornada representa exactamente lo que nosotros queremos lograr: un win-win. Porque, como me gusta decir, acá tienen que ganar todos”.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli.
De Catamarca a Rosario, con los gobernadores en el centro
El desembarco en Santa Fe llegó apenas dos días después de la visita de Javier Milei a Catamarca, donde el Presidente encabezó la inauguración de nuevas instalaciones de producción de carbonato de litio de la multinacional Río Tinto, en el salar del Hombre Muerto. Allí también estuvo Karina, acompañada por Santilli y Caputo, en una actividad que permitió al Gobierno mostrarse junto al gobernador Raúl Jalil, uno de los mandatarios peronistas que mantiene un diálogo fluido con la administración libertaria.
En Rosario, Santilli retomó esa experiencia para destacar el impacto que, a su entender, pueden tener las grandes inversiones sobre los proveedores nacionales. Según los datos que atribuyó a Río Tinto, de los 415 proveedores vinculados con sus proyectos, 413 son argentinos. El jefe de Gabinete también elogió a Pullaro por su gestión en materia de seguridad y trazó un paralelismo entre la recuperación de Rosario y los objetivos políticos del Gobierno nacional.
Karina Milei y el gobernador Raúl Jalil en una recorrida por Catamarca.
El funcionario defendió además la idea de un “Super RIGI”, una ampliación del esquema de incentivos destinada a atraer inversiones que, según explicó, actualmente no llegan a la Argentina. En su discurso, sostuvo que el país necesita consolidar cuatro motores de crecimiento: el campo y la agroindustria, la minería y la energía, las inversiones y la economía del conocimiento.
Luis Caputo, por su parte, aprovechó la jornada para reivindicar el rumbo económico y advertir contra cualquier modificación de la política oficial. El ministro aseguró que el RIGI había impulsado proyectos de inversión por 210.000 millones de dólares, una cifra que presentó como muestra de la confianza de los inversores en el país. “No podemos movernos ni un centímetro de este camino”, afirmó, antes de elogiar a Milei, a quien describió como “uno de los tres líderes más importantes del mundo”.
PL/CRM



