El Ejecutivo argentino puso a disposición la PSA, Migraciones y los organismos de inteligencia, bajo la coordinación de Santiago Caputo, para acelerar la salida del exsenador brasileño que partió de Puerto Iguazú hacia Miami, donde se autoproclamó presidente electo antes de retractarse.
Según fuentes oficiales, la Presidencia autorizó el uso de recursos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y la Dirección Nacional de Migraciones, además de la colaboración de los servicios de inteligencia, con el objetivo de agilizar el proceso de salida del político brasileño.
Santiago Caputo, jefe de la Oficina de Coordinación Gubernamental, supervisó directamente la logística del traslado, garantizando que todos los trámites se completaran sin contratiempos. Una vez en Miami, Flavio Bolsonaro anunció su condición de “presidente electo”, decisión que posteriormente revocó.



