El Día del Psicólogo rememora una histórica defensa de la independencia profesional que aún enfrenta desafíos, desde la represión de la dictadura hasta limitaciones actuales de las instituciones.
Desde los años de la dictadura, los psicólogos fueron objeto de persecución por ejercer su labor sin la intervención estatal, una situación que marcó el inicio de una larga lucha por la autonomía.
En la actualidad, pese a contar con reconocimiento legal, persisten restricciones institucionales que impiden la igualdad plena y el ejercicio libre de la profesión, evidenciando que el marco normativo no siempre garantiza la equidad deseada.



