El pasado jueves comenzaron a circular por Colegiales carteles que alertaban sobre la búsqueda de una buena perdida por la zona de Céspedes y Zapiola. Los volantes que fueron pegados por las calles del barrio informaban que el animal tenía tres años, no era agresivo, se llamaba Piti y “responde a su nombre a pesar de ser un reptil”. Junto a una imagen de una boa enroscada alrededor del cuello de una mujer y el número telefónico para llamar en caso de encontrarla, se aclaraba que estaba castrada y se había escapado de una terraza donde “tomaba sol todos los días”.