A más de tres años del asesinato de Máximo Iván Jerez, el niño de 11 años que murió durante un ataque a tiros en el barrio Los Pumitas, comenzó este lunes el juicio oral contra los responsables de un crimen que expuso con crudeza la disputa entre bandas por el control del narcomenudeo en Rosario y desencadenó una histórica reacción de los vecinos contra los búnkeres de venta de droga de Empalme Graneros. La Fiscalía pidió prisión perpetua para cuatro acusados señalados como autores de la balacera y cuatro años y seis meses de cárcel para un quinto imputado, acusado de ocultar el vehículo utilizado en el ataque.


