Más de tres meses sin reaccionar estuvo Javier Milei hasta que finalmente eligió al diputado pampeano Adrián Ravier como su nuevo vocero. Un intento por recuperar la iniciativa política y salir de la parálisis en la que quedó sumida la gestión. La designación constituye la admisión implícita de que Manuel Adorni es un cadáver político que ya no puede seguir siendo la voz del Ejecutivo. Si bien Milei no le suelta la mano y lo mantendrá, por ahora, como Jefe de Gabinete, el corrimiento busca descomprimir una crisis que sigue abierta y puede tener un final inesperado en el Congreso, donde la oposición va por su destitución. Economista libertario, Ravier se centrará en destacar lo que el gobierno considera sus “logros económicos”. Desmemoriado, Milei puso al frente de la vocería a quien años atrás calificó como un “imbécil total”, “un chanta” y “un burro”. En la arquitectura libertaria, Ravier es un hombre cercano a Santiago Caputo por su rol en la Fundación Faro, el think tank de ultraderecha que, entre 2023 y 2024, aumentó sus ingresos 356 veces. Su desembarco también representa un retroceso para Karina Milei, cuyo protegido Manuel Adorni comienza a perder terreno. Por primera vez, Milei decidió solo.


