La Fiscalía pidió 180 días de prisión preventiva para Fernando Cerimedo por el ataque a Nadia Beller

El consultor político argentino fue imputado por tentativa de femicidio y la Justicia boliviana deberá definir si queda detenido en la cárcel de Palmasola. La víctima recibió tres disparos y permanece internada.

Fernando Cerimedo entró más de diez veces a la Casa Rosada y la última vez lo autorizó Santiago Caputo

La Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra presentó la imputación formal contra el consultor político argentino Fernando Cerimedo y solicitó que permanezca 180 días en prisión preventiva por su presunta participación como autor intelectual del ataque armado contra su expareja, Nadia Beller.

El pedido fue confirmado por el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, quien explicó que la decisión final quedará en manos de un juez durante la audiencia cautelar. El Ministerio Público solicitará además que Cerimedo sea trasladado a la cárcel de Palmasola.

“Tenemos a un presunto autor aprehendido, en calidad intelectual. La comisión fiscal está elaborando la imputación formal y con seguridad se solicitará la detención preventiva”, señaló Zeballos.

Cerimedo fue detenido el martes de madrugada en el aeropuerto de Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Buenos Aires. El exasesor de Javier Milei y actual colaborador personal del presidente boliviano Rodrigo Paz es investigado como presunto autor intelectual del ataque ocurrido el lunes por la noche.

La Justicia busca determinar qué grado de participación tuvo el consultor y quiénes fueron los responsables materiales de la agresión. También intenta establecer si existió una planificación previa y si otras personas participaron en la organización o el financiamiento del ataque.

Beller fue atacada frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra por dos hombres que llevaban ropa similar a la utilizada por repartidores de comida. Según la investigación, uno de ellos se acercó a la mujer y le efectuó tres disparos a corta distancia, mientras que el segundo le sustrajo el teléfono celular y la cartera. Los agresores huyeron en una motocicleta y todavía no fueron identificados.

La víctima fue trasladada a la Clínica Las Américas, donde fue operada. Desde el hospital contó que todavía conserva restos de proyectiles en el cuerpo y que uno de los disparos le provocó una lesión en el hueso del brazo. Beller responsabilizó públicamente a Cerimedo y sostuvo que fue él quien la convenció de acudir al lugar donde finalmente fue atacada.

Según su relato, el consultor le había dicho que allí podría obtener una prueba relacionada con una denuncia de abuso sexual contra el expresidente boliviano Evo Morales. También habría asegurado que el hotel contaba con cámaras de seguridad y que enviaría personas para custodiarla.

“Él me indujo a ir al lugar donde me citaron, supuestamente para conseguir una prueba contra el expresidente de Bolivia, Evo Morales”, relató la mujer. Beller afirmó además que Cerimedo le había prometido que tendría escoltas en el lugar, pero que “nunca aparecieron”.

La víctima también declaró que hablaba por teléfono con el consultor cuando recibió los disparos y que logró sobrevivir porque simuló estar muerta para evitar que el atacante volviera a dispararle.

Peritan el celular y la computadora

Como parte de la investigación, la Fiscalía ordenó realizar peritajes sobre el teléfono celular y la computadora de Cerimedo, que fueron secuestrados al momento de su detención.

La fiscal Yolanda Aguilera dispuso analizar la información almacenada en los dispositivos para buscar comunicaciones, archivos u otros elementos que puedan vincular al consultor con el ataque.

De acuerdo con fuentes judiciales, el acceso al teléfono no requerirá vulnerar ninguna medida de seguridad, ya que Cerimedo habría entregado voluntariamente la contraseña cuando fue detenido.

El acusado, sin embargo, se negó a declarar ante la Justicia el martes por recomendación de sus abogados, quienes pretenden conocer primero las pruebas reunidas en el expediente.

Los chats sobre supuestos episodios de violencia

La investigación también incorporó conversaciones que Beller difundió públicamente y en las que atribuyó a Cerimedo episodios anteriores de violencia física. En uno de esos intercambios, la mujer sostuvo que el consultor la había ahorcado, arrojado al piso y golpeado. En la respuesta atribuida a Cerimedo no aparece una admisión explícita de esos hechos, aunque se lee: “Te pedí disculpas de mil formas”.

Beller también difundió capturas fechadas semanas antes del ataque en las que mostró lesiones en distintas partes del cuerpo, entre ellas el cuello, el codo, la rodilla y el pómulo. La Justicia deberá determinar la autenticidad de esas conversaciones y establecer qué valor probatorio pueden tener dentro de la investigación.

Mientras Cerimedo permanece detenido, la Policía boliviana continúa buscando a los dos hombres que ejecutaron el ataque. Las cámaras de seguridad permitieron identificar que ambos llegaron en una motocicleta vestidos como repartidores. Uno de ellos fue quien disparó contra Beller, mientras que el otro le sustrajo sus pertenencias.

Los investigadores encontraron la motocicleta que habría sido utilizada para la fuga y continúan analizando las imágenes de las cámaras del hotel y de los alrededores para intentar identificar a los responsables. La Fiscalía también recolectó casquillos y otras evidencias en el lugar del ataque.

Allanamientos y una segunda investigación

La detención de Cerimedo derivó además en allanamientos en al menos dos domicilios, entre ellos el departamento que ocupaba en La Paz.

Según informó el fiscal departamental de La Paz, Carlos Torres, durante los procedimientos se encontraron importantes sumas de dinero, compartimentos ocultos con objetos de valor, un teléfono satelital y una camiseta de la Policía boliviana.

También fueron secuestradas valijas, una motocicleta con las llaves colocadas y un automóvil con características similares a las de un vehículo oficial. Los investigadores encontraron además tarjetas personales en las que Cerimedo figuraba como “asesor principal del Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia”.

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, aclaró que ese cargo no forma parte de la estructura oficial del Gobierno y que las tarjetas no fueron emitidas por el Estado. Sin embargo, reconoció que Cerimedo mantuvo una asesoría personal con Paz luego de la campaña electoral. A partir de los elementos encontrados, la Fiscalía abrió una segunda investigación por presunto enriquecimiento ilícito.

En paralelo, Beller difundió una conversación que atribuyó a Cerimedo en la que el consultor se refería a su supuesto vínculo con el presidente Paz. “Por suerte Rodrigo me empezó a hacer caso con el cambio de ministros y mano dura”, sostiene uno de los mensajes difundidos. En otro tramo agrega: “La semana pasada lo entendió. Y está saliendo bien”.

La captura no demuestra que Paz haya tomado decisiones en función de las recomendaciones de Cerimedo, pero expone que el consultor se atribuía influencia sobre determinadas decisiones del mandatario.

El Gobierno boliviano, en tanto, anunció una investigación sobre el caso. Paz ordenó que el episodio sea esclarecido y Gálvez aseguró que las autoridades prestarán “absoluta colaboración” a la Justicia y que Cerimedo no contará con protección política.

La conexión con la causa ANDIS

El caso también generó repercusiones en la Argentina a partir de las declaraciones de Beller sobre la supuesta participación de Cerimedo en la filtración de los audios del exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo.

La mujer afirmó que el consultor le había hablado de presuntos hechos de corrupción en la Argentina y sostuvo que fue quien difundió las grabaciones que dieron origen a una investigación por supuestas coimas en el organismo.

El consultor ya declaró como testigo en esa causa y aseguró ante la Justicia que Spagnuolo le había hablado durante 2024 sobre un supuesto circuito de retornos en la compra de medicamentos que involucraba a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y a Eduardo “Lule” Menem.

Cerimedo no ocupa actualmente un cargo oficial en el Gobierno argentino. Fue uno de los principales colaboradores de Milei durante la campaña presidencial, participó en la estructura digital y formó parte de su círculo de confianza. Según fuentes de la Casa Rosada, se encontraba distanciado del Presidente desde hacía tiempo.