La huella de la zapatilla en el rostro de Fernando es de Máximo Thomsen

Desde Dolores

"Se contrastó la huella del pie y pertenece al ciudadano Máximo Thomsen", confirmó en su declaración ante el tribunal Haydeé Almirón, perito de la Policía Federal que realizó el estudio comparativo entre los calzados de los ocho acusados y los rastros que quedaron en el rostro de Fernando Báez Sosa. Almirón indicó que la única impronta de las patadas que pudo ser detectada fue la de Thomsen y aseguró que "no había posibilidad de error" en ese análisis. En la séptima jornada del juicio que se desarrolla en Dolores también se exhibieron los chats del grupo de Whatsapp de los rugbiers: "Se fueron los polis y les dimos", "ganamos, los rompimos" y "no se cuenta nada de esto a nadie", son algunos de los mensajes que enviaron tras el ataque a Fernando.

El calzado de Thomsen

La zapatilla marca Cyclone es negra, de puntera y bordes blancos. Allí tiene rastros de sangre y, en la suela, un diseño de "zigzag". La impronta ubicada en el maxilar inferior izquierdo del rostro de Fernando tiene esa misma característica. "Es un rastro suficiente, apto para cotejo", explica ante el tribunal Almirón, encargada del estudio scopométrico, con las imágenes del peritaje a un costado y los ocho acusados frente a ella. La mujer precisa que la impronta es de 6,5 centímetros de largo por 2 de ancho y que tiene "una serie de doce líneas en zigzag y una línea curvada por debajo". "Se contrastó la huella y pertenece al ciudadano Máximo Thomsen", confirma.

Almirón llegó a los Tribunales de Dolores con un Power Point detallado del estudio requerido por la fiscal Verónica Zamboni, a cargo de la instrucción del caso. Precisó que primero se analizaron las zapatillas para obtener sus características, que luego se compararon sus diseños con las improntas del cuerpo de Fernando y que finalmente se tomaron huellas de los pies de los ocho acusados para contrastar con las zapatillas en cuestión. Por todas esas instancias pasó el peritaje para confirmar que la zapatilla Cyclone es de Thomsen. "Únicamente en este calzado se presentaba el zigzag con esta frecuencia, en ningún otro", aseguró la perito y sentenció que en el estudio "no había posibilidad de error".

Antes de Almirón prestó declaración María Eugenia Cariac, de la Policía Científica Bonaerense. Ella realizó el primer peritaje a las zapatillas en las horas posteriores al crimen. "Se nos
requirió un estudio scopométrico de comparación entre la impronta y el calzado. En ese momento no era adecuado porque las zapatillas tenían rastros biológicos y para
poder hacer el peritaje íbamos a tener que entintar las suelas", explicó sobre el estudio requerido, que finalmente fue realizado por Almirón, meses más tarde.

El análisis de Cariac, entonces, se centró solo en una comparación fotográfica entre las imágenes de la autopsia y las de las zapatillas, y arribó a la misma conclusión que la de Almirón. "La
correspondencia se estableció con la zapatilla de marca Cyclone, con un diseño
predominantemente de zigzag en la región del talón", coincidió Cariac. Más tarde, Almirón precisó que la impronta en el rostro de Fernando se correspondía con "la parte interna del talón derecho de la zapatilla derecha". Al cierre de su declaración, consultada por la querella, la perito sostuvo que el golpe "seguramente habrá sido una pisada".

Tanto Fernando Burlando, abogado de la querella, como Juan Manuel Dávila, el fiscal de juicio, consultaron a las dos peritos por otra impronta hallada en el cuello de Fernando. Con un diseño similar, de zigzag, las partes querían saber si se correspondía al mismo golpe o si se trataba de otro, pero las dos coincidieron en que no era posible responder a esa pregunta: "No tenía la idoneidad necesaria para hacer un estudio", sostuvo Almirón sobre el rastro del cuello, mientras que Cariac aseguró que "no se puede determinar técnicamente si corresponde a la misma zapatilla ni si es el mismo golpe". Ante las insistentes preguntas de la Fiscalía, Cariac sí arriesgó que "se ve una orientación distinta" en el diseño del "zigzag" de los dos golpes, aunque sostuvo que "para
poder hacer una afirmación habría que analizar mejor".

El perito Pablo Laborde (der.). Foto: Télam.

El grupo de WhatsApp

"No entren, es imposible", es el primer mensaje del grupo de WhatsApp que compartían los ocho imputados y que el perito Pablo Javier Laborde exhibió en la séptima jornada del juicio. El mensaje de Ciro Pertossi data de las 3.29 de la madrugada del 18 de enero y hace referencia a la capacidad colmada de Le Brique. Finalmente, tras diversas coordenadas de la ubicación de los rugbiers dentro del boliche, el grupo se encuentra en el lugar. La próxima novedad también es de Ciro Pertossi, que a las 4.10 envía: "Le pegaron a uno", sobre la pelea en el interior de Le Brique.

Después no hay actividad hasta pasadas las 4.45 de la mañana, con el ataque a Fernando ya concretado. "Están todos a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia… caducó", se escucha en un audio de Lucas Pertossi de las 4.55. "En la cámara de seguridad se observa a Lucas Pertossi que llega al lugar, se junta con otra persona y se ve que está usando el celular, atribuimos este mensaje a ese momento”, explicó Laborde sobre un video en el que se ve a Lucas Pertossi mientras se acerca al lugar para observar la escena después del ataque.

También hay mensajes de Alejo Milanesi, uno de los rugbiers detenidos en primera instancia que finalmente fue sobreseído junto con su amigo Juan Pedro Guarino. En uno de los mensajes de las 4.56, Milanesi refiere estar ya en la casa: "Repórtense", pide al resto de sus amigos. Lo siguiente es una foto enviada por Lucas Pertossi: se ve una bandeja de Mc Donalds, colmada de hamburguesas, gaseosas y papas fritas. Al local de comidas rápidas fue junto a Thomsen y los dos fueron captados por las cámaras de seguridad del lugar. Más tarde también iría al Mc Donalds Ciro Pertossi, que después del ataque googleó siete veces "Villa Gesell pelea".

El mismo Ciro Pertossi, alertado por Matías Benicelli de que "otros pibes" estaban "preguntando si nos peleamos", envió un audio de alerta a las 6.06: "No se
cuenta nada de esto a nadie". La última actividad del grupo también es de Ciro Pertossi: "Salgamos", dice, después de que Blas Cinalli avisara a sus amigos que afuera de la casa "está la poli".

"Creo que matamos a uno"

También sobre "polis" es uno de los mensajes importantes de Cinalli que se develó en la jornada del martes. De su celular se desprende que relató la situación a por lo menos tres amigos ajenos a los hechos. En un tramo de la conversación con uno de ellos, el imputado señala que, después de ser retirados de Le Brique, "se fueron los polis y les dimos", en referencia a Fernando y sus amigos. El contenido del mensaje es importante porque refuerza la teoría de la acusación de que los rugbiers esperaron a que se fuera la Policía para atacar a Fernando.

"Nos peleamos, ganamos, los rompimos jajaja", dice otro de los mensajes enviados por Cinalli, esta vez en un grupo llamado "El club del azote" en el que habla con uno de sus integrantes. A ese grupo Cinalli también envió una foto del grupo de rugbiers sonriendo alrededor de la mesa de la casa en la que convivían, luego del ataque a Fernando. Ante una pregunta de Burlando, Laborde precisó que esos mensajes fueron enviados luego de que Pertossi mandara al grupo el aviso de que Fernando "caducó". Cinalli también mandó mensajes a otro amigo. Allí, a las 5.21, escribió: "Amigo flasheamos, creo que matamos a uno".

Artículo original de www.pagina12.com.ar

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