
Laura de Marinis declaró inconstitucional para el caso concreto el artículo de la nueva ley penal juvenil que redujo la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. Aseguró que someter al adolescente a un proceso penal resultaba “regresivo” y “estigmatizante”.
La jueza Laura de Marinis defendió este miércoles el fallo por el que sobreseyó a un adolescente de 14 años acusado de tentativa de robo en la Ciudad de Buenos Aires y sostuvo que aplicarle el nuevo régimen penal juvenil habría resultado “regresivo” y “estigmatizante”.
La magistrada había declarado la inconstitucionalidad del artículo 1 de la Ley 27.801, que redujo de 16 a 14 años la edad de imputabilidad, para resolver el caso de un adolescente involucrado en un hecho ocurrido el pasado 10 de septiembre.
“Aplicar el sistema penal, la respuesta desde el sistema penal, es regresivo para este adolescente, porque es estigmatizante. En este contexto, se trata de un chico que no fue conocido por el Estado, que estaba sin educación y sin poder alimentarse; nos enteramos de su situación por el sistema penal y entonces le aplicamos el sistema penal. ¿A usted le parece razonable? Yo expliqué que no es proporcional”, argumentó De Marinis en declaraciones a Radio Con Vos.
El episodio se produjo cuando un hombre de 47 años denunció que había sido perseguido por un grupo de jóvenes que intentó robarle el teléfono celular. El robo no llegó a concretarse y los adolescentes fueron demorados por la Policía.
Al resolver la situación del chico de 14 años, De Marinis dispuso su sobreseimiento y dio intervención al Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes para que adopte medidas de acompañamiento familiar, escolar y recreativo.
La jueza aclaró que la declaración de inconstitucionalidad se circunscribe al expediente que tenía bajo análisis y que su decisión no implica suspender la vigencia de la ley para el resto de los adolescentes alcanzados por el nuevo régimen.
“Someter a proceso penal es lo último que tiene que ocurrir”, afirmó la magistrada, quien señaló que incluso una amonestación puede constituir un antecedente que habilite posteriormente respuestas más gravosas.
De Marinis también se refirió al nuevo régimen penal juvenil y aseguró que no rechaza la norma en su conjunto. “La ley me parece una herramienta hermosa para poder armonizarla con la Convención y poder trabajar con los chicos en el día a día”, sostuvo. No obstante, cuestionó su aplicación en el caso que debió resolver.
La decisión de la magistrada provocó críticas y derivó en pedidos para que sea sometida a juicio político. Frente a esos planteos, De Marinis sostuvo que sus resoluciones deben ser revisadas a través de los mecanismos previstos dentro del propio Poder Judicial.
“Mis decisiones se cuestionan a través de los fallos judiciales. Un juicio político es cuando uno no cumple con el desempeño de su función”, señaló.
Además, cuestionó las expresiones dirigidas contra ella a raíz de la resolución. “Que por el fundamento de mis decisiones me digan que van a iniciar un juicio político debilita las instituciones democráticas. Hablar de un fallo manchado con sangre en este hecho me parece distorsionar lo que yo resolví”, concluyó.
Con información de la agencia NA



