La Sala IV de la Cámara de Casación Penal ratificó que Cristina Fernández de Kirchner debe usar la tobillera electrónica, que tienen que continuar las restricciones a las visitas y también su acceso a la terraza del edificio de San José 1111. Lo más llamativo es el argumento del juez Gustavo Hornos quien sostuvo que “una flexibilización indebida podría debilitar la expresión pública de la condena”, o sea que queda claro que las restricciones no son estrictamente legales sino un mensaje a la sociedad. Es a lo que se opuso en el fallo el juez Mariano Borinsky quien, justamente, señala que sólo al 1,76 por ciento de quienes están con prisión domiciliaria se le restringen las visitas y los accesos a las terrazas y la gran mayoría, incluso narcos, no tienen colocada tobillera electrónica. En el caso de Cristina, además, hay una custodia de la Policía Federal en la puerta, por ser expresidenta, lo que borra cualquier peligro de fuga y, por lo tanto, hace innecesaria la tobillera. Para el voto de la mayoría, tener puesto el implemento electrónico tiene objetivo “coactivo”.



