La pregunta por la conversación nos concierne como comunidad analítica, en tanto es uno de los dispositivos de los que nos servimos en el Campo Freudiano para la formación, la elaboración conceptual y el avance de la clínica. Son otras las reglas del juego que nos orientan: implica tomar realmente en cuenta la palabra de un sujeto, atendiendo a lo que este dice para dar otra vida a sus dichos, más allá del sentido común. La conversación que sostenemos mantiene abierta la dimensión de lo nuevo y el deseo de saber, introduciendo un enigma que produce efectos de sorpresa.



