El psicoanalista Josep Maria Panés, en su obra “La locura del progreso”, interpreta la catástrofe ecológica como un reflejo de nuestra época y alerta sobre una sociedad que ha transformado el consumo y la gratificación instantánea en normas imperativas.

En su análisis, Panés parte de las ideas de Freud y Lacan para señalar que la negación se ha convertido en la respuesta dominante de la población frente a la emergencia ambiental.

El autor sostiene que este patrón de rechazo colectivo es síntoma de un sistema que prioriza la satisfacción inmediata por encima de la sostenibilidad, lo que, según él, empuja a la humanidad hacia un colapso inevitable.