En su regreso al once titular, Lionel Messi no logró convertir un penal y además recibió una tarjeta amarilla, mientras su equipo, Inter Miami, fue goleado como visitante.
El astro argentino volvió a la alineación después de una corta ausencia motivada por el fallecimiento de su padre, pero no pudo marcar el tiro penal que se le adjudicó. La falta de efectividad se sumó a la derrota contundente que sufrió su conjunto en el partido.
Además, el árbitro sancionó a Messi con una amonestación amarilla durante el encuentro, lo que incrementó la presión sobre el equipo ante la abultada diferencia de goles que los dejó en una posición desfavorable en la tabla de la MLS.



