El gobierno de Javier Milei, que levanta como bandera la frase “no odiamos lo suficiente a los periodistas”, que insulta a periodistas a diario en las redes sociales –sobre todo si son mujeres–, y que fue en contra del estatuto profesional, también tiene sitiada la sala de periodistas de la Casa Rosada. No solo fue el único gobierno de la historia reciente que cerró la sala de prensa por once días, sino que la abrió, pero con restricciones que impiden a los periodistas llevar a cabo la cobertura de las actividades gubernamentales. En ese contexto, y en un nuevo día del periodista, los acreditados de la Casa Rosada realizaron una intervención en las puertas de Balcarce 50 para visibilizar la situación y se mostraron con un cartel que decía: “sala abierta, periodistas encerrados”.