El documental de la directora iraní Sanaz Sohrabi enlaza la descolonización de los recursos petroleros de los años 60 con los discursos estéticos que la acompañaron, ofreciendo una mirada crítica y actual.
En esta obra, Sohrabi combina imágenes de archivo y entrevistas para trazar la evolución de la lucha por el control del petróleo, destacando cómo los movimientos de los años sesenta influyeron en la configuración cultural y política de la región.
Al mismo tiempo, la película explora los lenguajes visuales y narrativos que surgieron como respuesta a esa historia, mostrando la intersección entre la política del recurso y la estética contemporánea, y revelando una modernidad que se desarrolla en los márgenes del poder global.



