Desde la ONG Bitcoin Argentina evitaron referirse directamente al caso Adorni, pero difundieron un documento que interviene en el debate abierto por las recientes polémicas vinculadas a funcionarios públicos y criptoactivos. “La conducta de una persona, empresa o institución no define las propiedades de una herramienta tecnológica”, señalaron. En ese sentido, remarcaron que Bitcoin es una red descentralizada y de código abierto cuyo funcionamiento no depende de gobiernos, empresas ni figuras públicas, por lo que consideraron incorrecto atribuirle responsabilidades por las decisiones tomadas por sus usuarios.