La demorada salida del deslomado jefe de Gabinete reconfigura el Gobierno. El viernes, en la Casa Rosada, se respiraba alivio. Karina Milei por fin le había soltado la mano a Manuel Adorni y solo faltaba acordar dos cosas con Milei: cuándo se anunciaría la salida y quién sería su reemplazante. Por cercanía y confianza, la hermana del Presidente le ofreció el puesto a Martín Menem, pero el titular de la Cámara baja “dejó claro que quería seguir en Diputados hasta fin de mandato”, según supo este diario. La inminencia de la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete expone la falta de cuadros políticos puros de La Libertad Avanza. “Karina lo llamó y le dijo que quería que fuera él”, contó una fuente de su entorno a Página/12, aunque hasta entrada la tarde aún no había recibido el llamado del Presidente. Con su ascenso, el Ministerio del Interior se degradará y pasará a ser parte de la Jefatura de Gabinete. Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos, que se inició en la política en la Juventud PRO, tendrá a cargo las funciones del Ministerio del Interior.